Es un tema que mucha gente piensa que es una estupidez preocuparse por esas cosas; pero da que reflexionar. Todos tendrán su propia opinión; o no se habrán preocupado por pensarlo y les dará igual. No importa, la cuestión es, ¿realmente existe?
No diré aún si sí o no; simplemente: ¿acaso es alguien capaz de cambiar su propio destino? No lo creo, el destino es impredecible, y nunca sabemos qué pasará, porque no lo controlamos nosotros. Por lo tanto, suponiendo que existiera la suerte, el destino estaría íntimamente ligado a ella, pues cuando una persona, cualquiera, tuviera "una racha de buena suerte", su destino se tornaría apacible y agraciado. Pero, ¡qué contradicción! Si el destino es intocable, ¿cómo algo tan abstracto como la buena o mala suerte podría cambiarlo? Precisamente, ése es el quid de la cuestión. El destino viene predicho, y ligado a cada uno, imposible de manipular, por lo que la suerte no es sino invención. La buena suerte es con lo que denominamos las cosas buenas que el destino nos trae; y la mala, pues aquellas que no son de nuestro agrado. Y alguien se dirá: ¿y el karma?, ¿acaso el karma no es capaz de cambiar el destino? Pues seguramente eso sea lo que parece; pero yo pienso que el karma y el destino, aún siendo parientes cercanos, y no siendo irrelevantes el uno al otro, no se influyen mutuamente. El karma actúa en tu vida, en tu alma, el destino es más complejo, el destino va más allá.