La experiencia, cruda experiencia, me ha demostrado que no puedes fiarte de nadie, ni siquiera tengo claro si aún confío en mí misma... El ser humano se equivoca, pero no es lo mismo "cometer un error", a dar puñaladas por la espalda a la gente que se ha apoyado en ti y que te ha apoyado. He descubierto que, a veces, la persona más confiable de todas es aquella que se presenta en anónimo, aquella que puedes contarle tus problemas, pero que no sabes quién es, ni sabe quién eres, porque, aunque es cierto que la gente que no te conoce te juzga más duramente, también son más objetivos en cuanto a aconsejarte con tus problemas personales, porque no están influenciados ni por otras personas, ni por relaciones personales, ni por sus propios intereses.... y al final, terminan siendo los más sinceros... lo que debe ser un verdadero amigo. Ahí lo dejo..., quizás alguien deba replantearse qué coño está haciendo en su vida con los demás, con la gente que lo rodea.
RP.