Exacto, todo vuelve, nada se queda en el olvido. Es maravilloso como incluso viejas amistades que creías olvidadas, llegan y te agarran del brazo y no te sueltan y te apoyan... y es como si nunca se hubieran ido. Y, en cierto modo, así es, aunque no estuvieran a tu lado físicamente, en tu interior siempre te acompañaron.
NM.